¿Comprar una RTX 5090 y recibir ocho placas base? Los disparatados paquetes que delatan la crisis del PC

¿Comprar una RTX 5090 y recibir ocho placas base? Los disparatados paquetes que delatan la crisis del PC

La escena del montaje de ordenadores atraviesa una etapa extraña, y pocas cosas lo ilustran mejor que los últimos movimientos del comercio minorista en Asia. En plataformas taiwanesas como PChome24h, según reportó la cuenta Uniko's Hardware y analizó Tom's Hardware, han aparecido paquetes de venta donde conseguir una tarjeta gráfica tope de gama exige llevarse a casa suficiente hardware como para equipar un cibercafé entero.

No se trata de la típica oferta que incluye un teclado de regalo o un juego descargable. Hablamos de combos con precios que superan holgadamente los 7.000 y 8.000 dólares donde la compra de una GeForce RTX 5090 va ligada obligatoriamente a montañas de componentes difíciles de colocar por separado.

Un inventario empaquetado a la fuerza

Los ejemplos registrados rozan el absurdo logístico por la cantidad y variedad de hardware redundante que contienen:

  • El lote de Gigabyte Aorus Master: Por unos 7.480 dólares al cambio, quien busque esta RTX 5090 se lleva también una fuente de alimentación de 1000W, una placa base de gama alta X870E Aorus Master, dos placas B860M y cinco unidades de la B850M Force. En total, ocho placas base en una sola factura.
  • El combo MSI Gaming Trio OC: Con un coste cercano a los 8.500 dólares, acompaña a la GPU con un procesador AMD Ryzen 9 9950X3D, tres placas MSI MPG X870E Carbon y dos B650M Gaming Plus adicionales.
  • La opción de Asus ROG Astral: Por más de 7.700 dólares, el paquete suma a la 5090 nada menos que cuatro tarjetas Asus Dual Radeon RX 9060 XT.
  • Gigabyte Aorus AI Box: La versión externa de la GPU viene emparejada con una placa X870E, tres B850M y dos tarjetas RTX 5060 de 8 GB por unos 8.280 dólares.

El síntoma de un mercado paralizado

Lejos de ser una simple anécdota comercial, esta práctica expone una realidad incómoda para los fabricantes y distribuidores: la gama de entrada y media del hardware doméstico apenas se está moviendo de las estanterías.

El encarecimiento generalizado de componentes clave, impulsado en gran medida por la demanda masiva de memoria para centros de datos e inteligencia artificial, ha frenado las intenciones de actualización de buena parte de los usuarios convencionales. Ante un mercado de montaje de equipos que muestra caídas notables y pocas expectativas de recuperación a corto plazo, las tiendas recurren al producto más codiciado del momento como palanca para liberar capital inmovilizado en almacén.

El resultado son paquetes diseñados exclusivamente para quienes tienen presupuestos casi ilimitados y están dispuestos a asumir la reventa del material sobrante con tal de asegurarse la tarjeta gráfica más potente del mercado.